Callarse es un error

Si hasta el presente no hemos sabido advertir a quien nos hace sufrir del daño que nos está causando, a partir de ahora no nos callaremos más, y frente a cada agresión o a cada desprecio que podamos recibir, nos defenderemos con altura, con hidalguía y con entereza.Verás como no sólo tu cuerpo emocional mejora significativamente, sino que también tu cuerpo físico recobrará energía vital