Economía sin suficiente crecimiento

Ramón Parellada
La situación económica mundial está seria, especialmente con una Europa en recesión y una China desacelerándose. La de Guatemala tampoco termina de despegar. Con una tasa de crecimiento real del PIB, esperada para este año, del 3.3% nos sentimos acomodados. No tomamos en cuenta que tenemos una tasa de crecimiento poblacional aproximada del 2.6% y eso frena nuestro crecimiento económico real per cápita dejándolo en menos del 1% con lo cual duplicar nuestro PIB per cápita en términos reales nos tomará aproximadamente 100 años. En Guatemala vemos la crisis a diario por la dificultad que hay de conseguir trabajo, las ventas crecen pero porque cada día quienes aún siguen en sus negocios son más agresivos y le comen mercado a otros, algunos clientes están pagando con retrasos, el precio del petróleo y sus derivados incluyendo la energía eléctrica y transporte destruyen los pronósticos conservadores de las empresas y de las economías familiares, y así puedo seguir enumerando muchas señales de alerta que ponen en riesgo el pronóstico de crecimiento económico de nuestro país. ¿Qué podemos hacer para lograr un crecimiento económico mayor? Considero que el Gobierno tiene mucho que ver, ya que mientras más grande y más injerencia tenga en el mercado menos crecimiento económico lograremos. Se logrará un mayor crecimiento si se atraen inversiones masivas, es decir, si logramos que la gente con capital haga sus inversiones en el país. Para ello necesitamos como primer punto restablecer el orden perdido, mejorar el sistema de justicia para que sea pronto y eficaz, una policía depurada y que recupere la confianza de la población y tasas de criminalidad que disminuyan al nivel de los países desarrollados más cercanos. Esto toma tiempo pero es el camino a seguir. Existen algunas cosas que el Gobierno debería hacer de inmediato para lograr un crecimiento económico mayor. Menciono a continuación algunas urgentes. 1. Derogar la Ley actual de electricidad. La considero una camisa de fuerza que impide mejores tarifas, ya que las tarifas finales a los usuarios se basan en costos y no en la competencia libre en el mercado. Tiene además mucha injerencia del Gobierno con distorsiones que deben eliminarse, como la tarifa social. 2. Reducir el gasto público y con ello el déficit fiscal. No puede ser que se programe cada año y se apruebe un gasto público que es mayor que los ingresos tributarios. Esto es la receta del endeudamiento eterno y la condena de nuestros hijos y nietos a pagar más impuestos en el futuro. 3. Eliminar de inmediato el ISR (Impuesto Sobre la Renta). Cada vez que pagamos ISR estamos reduciendo la tasa de capitalización en el país, pues precisamente de las ganancias es que salen las inversiones que generarán más oportunidades de trabajo para todos. 4. Considero imperativo que el Banco de Guatemala reduzca su emisión monetaria para que la inflación sea eliminada de tajo. Este año se espera una inflación del 6%. Demasiado alta. Esto es que cada quetzal perderá 6% de su valor al final de 2012. No debe ser aceptable ni tolerable. 5. Es fundamental lograr avanzar hasta llegar a tener un verdadero Estado de Derecho. El Congreso engavetó uno de los intentos más trabajados y funcionales en este sentido, es decir, ProReforma. Un verdadero Estado de Derecho fortalecerá nuestro sistema de justicia para proteger efectivamente los derechos individuales, comenzando por la libertad, la propiedad y la vida. 6. Eliminar los gastos sociales y el recién creado Ministerio de Desarrollo. Más que ayudar al crecimiento económico y al pobre, lo disminuyen y perjudican además de toda la corrupción que se crea alrededor del mismo. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día jueves 17 de mayo 2012.