En Guatemala es muy difícil hacer negocios

GIANCARLO IBARGÜEN S
No lo digo yo. Lo dice el Banco Mundial, en el estudio “Doing Business”. La clave del progreso económico es producir más de lo que se consume. Un mendigo que consume poco, pero que no produce nada, empobrece a la sociedad. Un empresario que consume mucho, pero que produce mucho más de lo que consume, enriquece a la sociedad. Así de simple. No hay otra forma de generar riqueza: producir más y consumir menos. La diferencia entre la producción y el consumo es el ahorro, que se transforma en capital: es decir, maquinaria y herramientas. Las máquinas y herramientas aumentan la productividad. La productividad es –volvemos a decirloproducir más y mejor de lo mismo, con menos recursos y en menos tiempo. La productividad es el éxito de los buenos negocios. El empresario exitoso eleva la productividad, reduce los costos y satisface las necesidades de los consumidores. Compra y transforma cosas al menor costo posible, para venderlas donde los consumidores les den un valor mayor. Si queremos que Guatemala progrese, necesitamos más negocios. El talento humano en Guatemala es patente, pues se trata de un país joven y muy rico en recursos humanos y naturales. Entonces, ¿por qué no surgen más empresas cuando, como país pobre, todo está todavía por hacer? Si hay tantas oportunidades, ¿por qué no hay más negocios en los que se emplee a más gente? La respuesta es simple: porque en Guatemala es muy difícil registrar y operar un negocio. No lo digo yo. Lo dice el Banco Mundial, en un importante estudio llamado “Doing Business”. En el 2012 Guatemala quedó en el puesto 97 de la clasificación global –entre 183 países–, respecto a la facilidad para hacer negocios. Y vamos en retroceso. Un año antes alcanzamos el puesto 93. Con el severo aumento de las normas y trabas burocráticas surgidas en los últimos meses, me temo que Guatemala estará peor aún en la clasificación del próximo año. Cuanto mayor sea el número de leyes y cortapisas que regulan la creación y operación de negocios, la productividad empresarial se reducirá y podría llegarse al extremo de acabar eliminándola. Si los negocios no son productivos, cada vez se reducirá más su número y habrá menos empleo. Artículo publicado en el diario guatemalteco Nuestro Diario el día jueves 31 de mayo 2012.