Los compas y la miseria

Luis Figueroa
El uso de la palabra “compas” debería llamarnos la atención. La revista Forbes recién publicó 10 trabajos que no existían hace 10 años: Desarrollador de APP, Minero de datos, Consultor de educación, Experto en millennials, Administrador de redes sociales, Ejecutivo de escuchas, Cuidador de ancianos, Experto en sostenibilidad, y Diseñador de experiencias para usuarios. Aquí no hay espacio para describirlas; pero lea el artículo completo en http://tinyurl.com/d2djkbo porque como dice la canción, “el mundo está cambiando, y cambiará más”. Empero, mientras que el mundo dinámico va a mil por hora; a la dirigencia popular se le paró el reloj. ¿Por qué, si no, habría de engañar a la gente para que siga aferrada a la tierra? ¿Para que crezcan las deudas de miles de familias hundidas en la utopía agrarista? ¿Por qué, si no, habría de azuzar a la gente para que se oponga a las hidroeléctricas? ¿Para que no haya luz y la gente tenga que contentarse con sembrar maíz en vez de dedicarse a desarrollar APP, o a administrar redes sociales desde una oficina más cómoda que una parcela? ¿Qué hay detrás, por ejemplo, de las acciones de la dirigencia popular en Santa Cruz Barillas? ¿Qué papel ha jugado la parroquia local en la oposición a las minas y a la hidroeléctrica? ¿Qué porcentaje de la población de aquel allá tuvo relación con la guerrilla? ¿Por qué es que hay mara, en Facebook, pidiendo colaboraciones para los “compas” de Barillas? El uso de la palabra “compas” debería llamarnos la atención. Talvez no se les paró el reloj, sino que nos arrastran de vuelta a los setenta. Si te indigna la miseria que impide que la gente pueda alimentarse, educarse y cuidar de su salud, la pregunta que debes hacerte es: ¿cuáles son las causas de la riqueza? Pregunta ineludible porque aquellas necesidades se satisfacen con recursos económicos (conocidos como riqueza). Es evidente que las sociedades en las que los diseñadores de experiencias para usuarios y los mineros de datos pueden desarrollarse, son más ricas que aquellas en las que la dirigencia popular quiere mantener a la gente atada a la tierra, cual siervos de la gleba oenegera, y agrarista. Yo, con José Raúl González, me niego a creer que la gente es pobre por su gusto. Más bien, creo que es víctima del engaño de grupos de agitadores que viven de mantenerlos en la pobreza. luisfi61.com Artículo publicado en el diario guatemalteco El periódico, el día viernes 18 de mayo 2012.