Reformas necesarias en educación

Verónica Spross de Rivera
Los resultados insatisfactorios de los alumnos en las pruebas nacionales o internacionales son una alerta importante de la necesidad de continuar o reforzar los procesos de reforma educativa en los distintos países. En nuestro caso, los resultados de los graduandos en las pruebas nacionales denotan los problemas de calidad que tenemos, tanto en centros educativos públicos como privados. Hay excepciones, pero son una minoría los establecimientos que están preparando adecuadamente a sus estudiantes, con las competencias y destrezas necesarias para la vida y el mundo laboral. En un estudio reciente de McKinsey y Compañía, cuyos autores son Mourshed, Chijioke y Barber, se hace un análisis de cómo los mejores sistemas educativos del mundo siguen haciendo reformas para ser aún mejores. El documento No. 41 de la Serie Sinopsis Educativa de PREAL indica que el estudio analizó 20 sistemas educativos de todo el mundo, que de acuerdo con las evaluaciones nacionales e internacionales, han logrado mejoras importantes y sostenidas. También se buscó comprender qué intervenciones o acciones ocurrieron en ellos y cómo estas intervenciones interactuaron en un contexto más amplio del sistema para producir mejores resultados para los alumnos. El estudio explica que ante una crisis económica se hace imprescindible promover reformas en el sistema educativo, poniendo de manifiesto que la reforma es fundamental para superar la crisis. También indica que las reformas en el sistema educativo generalmente han tenido un líder estratégico o un líder político, quien comunica la importancia de romper con la situación vigente o statu quo y hace ver la necesidad de reformar elementos del sistema educativo. Estos líderes generalmente tienen un espacio de tiempo suficiente en su mandato, de seis o siete años, que les permite promover los cambios y llegar a tener resultados concretos. En nuestro caso, se inició una reforma educativa desde hace ya cerca de 15 años, partiendo desde la firma de los Acuerdos de Paz. Se conformó la Comisión Consultiva de la Reforma Educativa y se propuso la actualización curricular. La creación e implementación del Currículo Nacional Base (CNB), se ha venido dando desde entonces, llegándose a tener una cierta continuidad en el proceso. Sin embargo, a pesar de los avances y de que éste se ha logrado introducir en la primaria, aún no se ha logrado implementar en la secundaria. En básicos se cuenta con un CNB, pero los docentes de ese nivel no han recibido capacitaciones que les permitan una adecuada implementación del mismo en el aula. Los jóvenes aún están recibiendo contenidos obsoletos, aún se practica una metodología memorística y poco activa. El principal desafío en la segunda generación de la reforma educativa se refiere a la preparación adecuada de los docentes para la labor tan importante que tienen que desempeñar. Debe reformarse la formación inicial para que desde el inicio el maestro cuente con las herramientas para ser un facilitador de aprendizaje en lugar de alguien que dicta todo el conocimiento. También es necesario y urgente actualizar y profesionalizar a los docentes en servicio, tanto del nivel primario como de la secundaria. Está sobre la mesa la propuesta de la Carrera Docente, que reconoce la importancia de que los maestros se formen en el nivel superior, así como también de realizar evaluaciones periódicas de desempeño, de vincular la capacitación con las necesidades reales que tienen los docentes e incentivar adecuadamente a quien logra resultados en el aprendizaje de sus alumnos. El desafío es pulir los detalles de esa propuesta y lograr que se implemente de manera razonable. No podemos esperar más tiempo para formar mejor a los jóvenes. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día miércoles 02 de mayo 2012.