El estudiante va primero

Verónica Spross de Rivera
A lo largo de la vida es importante ver el bosque y no solo el árbol que tenemos enfrente. De lo contrario podemos perder el sentido de integralidad que un bosque representa. En nuestro caso pareciera como si la actual reforma de la formación inicial docente se ha convertido en un árbol que no nos permite ver el bosque, que sería la reforma integral del sistema educativo. Esta semana celebramos el Día del Maestro reconociendo a quienes hacen una buena labor en las aulas. Mas no debemos perder de vista que los alumnos deben ser siempre el centro de las acciones en el sistema educativo. Actualmente eso no parece ser así. Los indicadores muestran que no estamos cumpliendo con el objetivo de formar a los guatemaltecos adecuadamente. En nuestro país alcanzamos en promedio 5 años de escolaridad, situación que nos pone en franca desventaja en relación con nuestros vecinos centroamericanos. Por otra parte, solamente el 7% de los estudiantes sale preparado en matemática cuando se gradúa de la secundaria. El resto no logró adquirir las competencias esperadas en la materia. Como resultado, muy pocos pueden asistir a la universidad o consiguen un buen empleo. Los sistemas educativos de alto desempeño se focalizan de manera intensiva en el desempeño del estudiante. Todos los recursos y acciones están alineados para apoyar las políticas públicas y los programas que refuerzan el aprendizaje de todos los alumnos. La mejora requiere seleccionar, contratar, educar, formar, desarrollar y apoyar a los maestros. La evidencia internacional indica que son los docentes el factor más importante para el aprendizaje de los estudiantes. Un estudio realizado en Estados Unidos en Tenesí y Dallas evidenció que si se pone a alumnos de habilidad promedio en manos de los mejores maestros terminarán dentro del 10% superior en cuanto a resultados del alumnado, mientras que si se les deja en manos de maestros del quintil inferior en cuanto a capacidad los alumnos de ellos terminarán al fondo de la tabla. Un estudio del Banco Mundial de 2011 mostró que los avances en la cobertura de la primaria no son suficientes y que necesitamos fortalecer la educación secundaria. Entre las acciones recomendadas el estudio sugirió evaluar y fortalecer las competencias de nuestros docentes tanto de primaria como de secundaria. Paralelamente al fortalecimiento de la profesión docente se necesita realizar diversas acciones que promoverán conjuntamente un sistema educativo de mayor calidad, traducida en mejores resultados en los aprendizajes y preparación de los alumnos. Preal enfatiza en que los sistemas educativos exitosos definen un número reducido de objetivos claros, medibles y de alta prioridad, enfocados en los resultados de los estudiantes. Además de fijar objetivos debe desarrollarse una estrategia global que incluye cambios en la legislación, el financiamiento, el currículo y los sistemas de rendición de cuentas y los informes públicos (documento No. 40 de la serie Políticas). En nuestro caso, además de plantear una reforma al sistema de formación inicial docente se necesita seleccionar mejor a quienes se contrata para dar clases, así como evaluar su desempeño. Además, se requiere mayor liderazgo en las escuelas, implementando la carrera del Director Escolar. También es recomendable fortalecer el modelo de gestión, desde el nivel central, pasando por las direcciones departamentales y llegando al nivel de distrito. La reforma del sistema de supervisión es clave para convertirse en uno de acompañamiento pedagógico efectivo hacia las escuelas. Poner al estudiante y su preparación en el centro del sistema educativo debe ser el faro de luz que oriente. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día miércoles 27 de junio 2012.