Racismo Mediático

Estuardo Zapeta Extraño el caso pero “puro cierto”, diría un ex presidente. Pero los niveles de racismo revertido (más conocido como “racismo del anti-racismo”) de presuntos “líderes” indígenas hacia otras etnicidades, y hasta contra indígenas como yo que no compartimos la visión “marxista” –no se ría, pero los supuestos “líderes” indígenas son más ideólogos “neomarxistas” que otra cosa—ha aumentados, pero muy pocas personas precisamente evitando ser acusadas de “racistas”, no lo denuncian. Es en los massmedia donde ese fenómeno, que yo bauticé hace muchos años como “Racismo Mediático”, se perfila con toda crudeza, se reproduce y, lo peor, se justifica. Los massmedia han asustado al “Mestizo-ladino” y lo han callado. Los medios son utilizados para decirle cuanta barbaridad se le ocurre a los “indígena-marxistas”, y sobre eso se le dice que guarde silencio, que la opresión que se denuncia como sufrida por indígenas, es ahora la misma que “los étnicos” recetan a los Ladinos, y sobre eso se le exige so pena de juicio público estilo “letra escarlata” que guarde silencio. Los “líderes” indígenas, los así autodenominados, financiados por la sacrosanta cooperación internacional y apoyados presuntamente por la Iglesia Católica Romana, se han convertido en una “tiranía mediática” en la cual también ejercen una especie de “terrorismo internalizado” hacia los massmedia. De hecho, si un medio, o un periodista, cuestiona el enfoque de la etnicidad en Guatemala, automáticamente será señalado de “racista”. Y qué decir de quienes hemos cuestionado las premisas de la lógica “étnico-ideológica”, pues peor, porque el “dogma se cree, no se cuestiona”, y si algo han aprehendido los “líderes” actuales de la mismísima iglesia es la difusión y reforzamiento del “dogma”. Y la guerra mediática, estilo Inquisición, deberá blandirse contra los “herejes” que osan cuestionar “la verdad mediática” del “etno-liderazgo”. Por eso, semejante colectivo empuja en periodistas y massmedia culpabilidades rancias y acusaciones de “ladisnismo racista” para aquellos que nos los “cubran” o que no reproduzca el “dogma” de “500 años de opresión y explotación . . . bla, bla, bla”. Los massmedia, por su lado, ven al indígena como “fotogénico”, como pobre alma que sin su “cobertura” no tendría existencia “social”, y sus demandas no serían escuchadas, y ahí los grupúsculos “indigenoides”, más dedicados a la politiquería occidentalizada, a la que luego acusan de opresora, que a un diálogo “inter-étnico post-marxista”, encuentran su espacio. Sólo le doy un ejemplo: la pobreza y su hija la pobreza extrema han sido catalogadas, clasificadas y esgrimidas como “efectos de los actos de la oligarquía histórica sobre indefensas poblaciones indígenas”. Indígenas hablan, massmedia reproducen y todos contentos. Pero esperen: ambos “invisibilizan” las relaciones “asimétricas de poder económico” —frase que hace salivar a los “líderes” indígenas— en las poblaciones Ladinas del oriente guatemalteco. De hecho, dado el “Racismo Mediático”, el oriente guatemalteco parece haber sido borrado de la faz guatemalteca. ¿Quiere más ejemplos? Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día martes 05 de junio 2012.