Muerte a la minería...

Estuardo Zapeta
Hace un tiempo fue publicado en Honduras un artículo que hoy es mas que relevante volverlo a releer dado las posiciones radicales, incluida la del Gobierno con una propuesta de nacionalización “constitucional” de hasta 40% de empresas mineras. Fue Santos Gabino Carvajal quien publicó ese magnífico artículo en clave de hipérbole acerca de la posición irracional del movimiento “antiminero”. Dice Carvajal: “En primer lugar los minerales hay que dejarlos enterrados y que no le sirvan a nadie, se debe destruir la posibilidad de que la actividad minera sea una fuente de empleo, inversión y mucho menos una actividad productiva y jamás un negocio y esto se logra si se toma una decisión definitiva y radical de no usar, vender o comprar productos que provengan directa o indirectamente de la minería. “Para el caso, si se va a casar con el amor de su vida, no intercambie anillos, ni arras, porque son de metal; si va a nacer una criatura, que sea en un petate o en el suelo, porque las camas del hospital o clínica está hechas de hierro. Si está enfermo y necesita operarse no lo haga, porque el bisturí y demás implementos médicos son de metal; si tiene problemas en la vista, oído o piernas, no use lentes porque los vidrios y aros son productos hechos de metal, igualmente los audífonos y aparatos ortopédicos”. “No oiga radio, equipo de sonido, ni vea televisión porque esos aparatos son fabricados con piezas metálicas; la basura no la ponga en los depósitos que porque son de metal (o cemento); no tenga en su cocina estufa, refrigeradora, o micro porque son de metal; no utilice energía eléctrica porque el generador, transformador, alambres y aún los focos son hechos de metal; las llaves, grifos, lavaderos, no debe usarlos porque son de metal. El niño al ir a la escuela debe hacerlo desnudo y descalzo y sin útiles, porque esas cosas las hacen en máquinas hechas de metal...” “Deje de comer porque las cacerolas, ollas, sartenes, cucharas, tenedores, cuchillos son de metal y cuidadito con beber refrescos o cervezas en lata o en botella. No use computadoras, iPod, celulares; aretes, joyas, relojes porque son de metal”. “No tenga martillos, serruchos, palas, picos, barras, azadones, rastrillos, machetes, porque son de metal... No ponga en su casa verjas, alambradas, portones o balcones porque son de metal”. “Duerma a la intemperie o bajo un árbol porque las casas, edificios, apartamentos, los construyen con productos de la minería, igualmente las escuelas, hospitales e iglesias y no use sortijas, medallones, crucifijos, cadenas, porque son de metal... Mire a su alrededor y si ve cosas hechas con productos metálicos destrúyalas, bótelas pero por ningún motivo las vuelva a usar”. “El megáfono, micrófono, teléfono, imprenta, con que habla y escribe con pasión ¡no a la minería!, son de metal, no los vuelva a usar porque se convierte en contribuyente de lo que quiere destruir. Creo que si se es serio y se emprende una campaña de no tener, comprar o usar cosas que tengan contenido metálico, segurito que se acaba con la minería”. ¿Quién empieza? Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día martes 10 de julio 2012.