¿Quién paga la deuda?

JORGE JACOBS A.
En medio del debate sobre la crisis de la deuda de los gobiernos europeos, un estudio reciente planteó la idea de “pagarla” con la fortuna de los millonarios y que así se resolvía el problema. ¡Qué fácil para alguien plantear una solución así, sin medir las consecuencias y, peor aún, sin entender cuál es el problema! Tomando en cuenta que si las cosas no cambian vamos en esa misma ruta, es bueno considerar desde ya el problema. El estudio fue presentado por el Instituto Alemán de Estudios Económicos y, según las notas de prensa, lo que proponen es que a los “más adinerados” se les obligue a comprar la deuda de sus países. Según ellos, “el 40% de las fortunas de los ricos de la eurozona permitiría pagar la totalidad de la deuda que acumulan los estados que comparten la moneda única”. Añaden que “dependiendo de los progresos del Estado, esa deuda se podrá devolver más adelante con sus respectivos intereses”. Quien haya hecho este estudio, por lo visto, desconoce o no quiere reconocer cuál es la causa de la deuda. No hay que perderse. El origen de la deuda es el gasto excesivo de los gobiernos, y este a su vez es una consecuencia de esa errónea pero popular idea de que el sistema del Estado benefactor mercantilista es la herramienta adecuada para hacer una “redistribución” de la riqueza. No han entendido quienes así piensan que ese sistema es insostenible en el largo plazo. Lamentablemente, el largo plazo es demasiado largo para los políticos y también para la mayoría de las personas que prefieren hipotecarlo a cambio de una engañosa “mejora” en el corto plazo. Es especialmente engañosa porque la famosa “redistribución” que hace no es ni pareja ni justa como muchos de ellos creen, sino que beneficia mucho más a quienes están cerca del poder o pueden hacer más bulla que los demás. El problema no se resuelve quitándoles la deuda a los gobiernos. Sin la carga de la deuda, los políticos mañana mismo lo empiezan a endeudar nuevamente y con más bríos. El problema solo se va a resolver cuando los políticos y la gente aprendan a no esperar que “el Gobierno” les resuelva todos sus problemas, porque antes de hacerlo debe quitarle recursos a alguien más —muy probablemente a ellos mismos— para intentarlo. Al final no lo logrará, o si lo hace saldrá mucho más caro que si los individuos lo hicieran ellos mismos. Creer que quitándoles su fortuna a los ricos el “sistema” será más justo es una tontería. Aparte de lo inmoral, lo que se logrará reduciendo aún más el derecho a la propiedad es desincentivar la inversión, lo que al final le termina pegando a los más pobres, a través de falta de empleo y oportunidades. Si lo que les molesta es que muchos hayan hecho sus fortunas a la sombra del “Estado”, pues esa es precisamente una de las características de ese sistema, y lo que deberían buscar es cambiar el sistema, no agrandarlo. Me impresionan sobremanera las reacciones y comentarios publicados en la misma nota de prensa. Definitivamente no mucha gente se preocupa por entender lo que pasa, menos aún por qué pasa. Espero que usted no sea uno de ellos. Artículo publicado en el diario guatemalteco Prensa Libre, el día jueves 19 de julio 2012.