¿Crimen organizado? ¿Estado des-organizado?

Estuardo Zapeta
Muchas son las características que se han analizado del “crimen organizado”, pero me pregunto si el problema real no es el nivel de “organización” del crimen, sino la admirable “des-organización” del Estado. Solo las preguntas correctas nos llevarán a los caminos correctos.... Y siempre son más importantes las preguntas que las respuestas. Eso hago: preguntar. Veamos los indicadores globales que nos dicen cómo estamos comparativamente; por ejemplo, en el Índice de Calidad Institucional (ICI) en la medición de Cumplimiento del Estado de derecho tenemos la calificación más baja, y una de las consecuencias a la poca “certeza jurídica” da como resultado una ventaja al crimen. La llegada de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) no ha tenido el efecto ofrecido ni ha cumplido con ninguna de las promesas que se hicieron desde su lanzamiento en tiempos de la administración Berger-Stein. Otro indicador, el Índice de Estados Fallidos, también las mediciones, por ejemplo, en conflictividad social y cumplimiento del Estado de Derecho también salimos con calificaciones muy deprimentes. Así también en los índices de “Transparencia”. Sea el que fuere, digamos los mismos Índices de Desarrollo Humano (IDH) entonces también nos miden entre los países con poco “desarrollo” y con “desarrollo desigual.” En una década, por ejemplo, hemos retrocedido más de 30 posiciones en el IDH global. Nada alentador. La correlación directa entre mediciones bajas en los índices globales y el crecimiento del crimen organizado en la más reciente década es uno de los elementos poco estudiados. Y creo que se le ha dado mucho crédito al “crimen”, sea “organizado o des-organizado”, poca atención se ha puesto a los niveles de “des-organización” del Estado mismo, el cual debería luchar contra esas expresiones criminales organizadas. Aquí una visión desde las Ciencias Sociales, principalmente desde los Estudios Culturales, y los Estudios Comunitarios, podría ser de mucha ayuda a quienes diseñan las estrategias de Seguridad y Defensa. La visión, desafortunadamente, ha enfatizado visiones puramente “policiales”, y aunque estas formas de ver el mundo también son importantes no son necesariamente completas. Un Estado “des-organizado” es la base del “crimen organizado.” Léase, a más “desorganización” estatal, más “organización criminal”. Y esa organización, como ha observado el sociólogo británico Anthony Giddens, “el crimen organizado es una forma institucionalizada de actividad delictiva en la que se dan muchos de los rasgos de las organizaciones convencionales, aunque sus actividades sean sistemáticamente ilegales”. Y tomando la “imagen y semejanza” institucional y organizacional, el crimen descubre rápidamente que su oportunidad está en los fallos organizacionales del Estado, y los aprovecha. Por eso, mi propuesta es el estudio de la “des-organización” del Estado y así podremos entender las bases de la “organización criminal”. El Estado desorganizado, curiosamente, es un especie de espejo del crimen organizado. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día viernes 17 de agosto 2012.