La prosperidad y el carácter

GIANCARLO IBARGÜEN S.
¿Cómo podemos lograr todos nuestra prosperidad y cultivar nuestro carácter? Los países que prosperan son aquellos que protegen la vida, la libertad y los derechos individuales. Hace tan solo 60 años los guatemaltecos eran más ricos que los habitantes de Hong Kong, una pequeña península del sur de China. Hoy los habitantes de la ciudad de Hong Kong están entre los más ricos del mundo. ¿Por qué? No es por su extensión territorial, pues Hong Kong apenas supera el 1 por ciento del territorio guatemalteco. No es por sus recursos naturales, ya que importa todos los recursos que utiliza, incluyendo el agua. Hong Kong se enriqueció en los últimos 60 años porque allí se ha respetado la vida, la libertad y los derechos individuales como en ningún otro país del mundo. Ahora bien: desde la perspectiva de la superación personal, las cosas son diferentes. No hay ley, por exigente que sea –decía Samuel Smiles–, que pueda convertir al haragán en industrioso, al despilfarrador en ahorrador, al ebrio en sobrio. Estos cambios personales no se logran gracias a ninguna ley, sino al esfuerzo y a la decisión personal de cada uno de ser mejor y hacer mejor las cosas. El éxito de una región como Hong Kong también depende del carácter de las personas. Pero ¿cómo podemos mejorar todos nuestra conducta y cultivar nuestro carácter, para ser siempre personas dignas y libres, que actúan voluntaria y responsablemente? No es cosa fácil. Un buen inicio para recorrer este camino de superación personal es buscar el ejemplo de alguien con carácter, que no esté muy lejos de nuestro círculo familiar y de nuestras amistades. Decía en otra entrega que hay ocasiones en las que tan solo presentarse, saludar, preguntar a la persona indicada puede cambiar un destino. Presentarse quiere decir saber a quién dirigirse y cómo encontrarlo. Si yo quiero realmente algo, trato de averiguar quién será la persona que puede ayudarme y la busco. Hacer la pregunta es eso: “Aquí estoy. Lo busco a usted para que me ayude a encontrar mi camino. Tengo una idea y quiero convertirla en realidad”. Artículo publicado en el diario guatemalteco Prensa Libre, el día jueves 23 de agosto 2012.