Reciclaje, no se necesitan leyes que lo impulsen

Ramón Parellada
El reciclaje está cada día más de moda. En primer lugar porque todos los recursos que utilizamos para que nuestra vida sea mejor y más cómoda son escasos. Esto le da un valor cada vez mayor a estos recursos, haciendo rentable el recuperarlos para reciclarlos. La rentabilidad guía el reciclaje sin necesidad de ninguna ley que lo regule o lo impulse. Traigo a colación este tema porque el lunes pasado hubo una conferencia sobre reciclaje en la que participaron varios recicladores de diversos materiales, y de lo que escuché de amigos que asistieron a este evento y leí en un reportaje de Roxana Larios y Agustín Ortiz en Prensa Libre del martes recién pasado, me quedó la impresión de que se necesita “una ley que regule esta actividad”, como se lee en un subtítulo del reportaje. Algunos creen que se necesita una ley que impulse el reciclaje como lo dijo, con buena intención, la viceministra de Recursos Naturales, Michelle Martínez. También el gerente general de Acumuladores Iberia, Luis Marroquín, comentaba que se necesita un marco regulatorio del reciclaje de desechos sólidos en general, especialmente uno para el de acumuladores. No se necesita ninguna ley. Ya existen leyes generales y abstractas que de cumplirse regulan cualquier actividad del país. La más importante es la que defiende y protege la propiedad privada. Si nos ponemos a pensar, los problemas que ocurren en cuanto a contaminación en el país se deben a que no se respeta la propiedad privada. Un reciclador tendría mayor éxito y podría reciclar más si la gente respetara el derecho de los demás al no tirar la basura en la calle, sino en los lugares dedicados a ello. Así, la recolección de materiales reciclables sería más fácil y económica. En cuanto a los acumuladores, si alguien se mete a una actividad y dañara derechos ajenos estaría sujeto a demandas y se le podría multar y hasta cerrar su negocio de seguir afectando a los demás. Decía que el reciclaje no debe tampoco impulsarse mediante leyes. Cuando los precios de las materias primas están altos el reciclaje se vuelve más rentable y los emprendedores verán una oportunidad de obtener ganancias. Es automático. Uds. no ven en la calle latas de aluminio, ¿verdad? No lo ven porque el precio del aluminio ha estado alto durante los últimos años y las latas se pueden aplastar ocupando así muy poco volumen, por lo que son fáciles de acarrear teniendo un valor que le da rentabilidad a quien las recolecta. Lo mismo ha pasado con el cobre, por ejemplo, aunque aquí se ha violado la ley de propiedad porque con los precios altos se metió gente que decidieron robarlo, lo cual, nuevamente, ya existe un castigo a quien dañe o robe la propiedad privada de otros. El plástico se recolecta cada día en mayor cantidad. El problema suele estar en el gran volumen y poco peso, pero si cada persona fuera responsable de tirar la basura en su lugar entonces se evitaría que el plástico, que flota, se vea en ríos y lagos. Pararía en el basurero, donde su recolección es más fácil. Es increíble lo que el incentivo de obtener una rentabilidad hace en las personas, ya que quienes recogen la basura en los camiones separan el plástico reciclable y otros materiales de lo orgánico, antes de llegar al basurero. El 10 y 11 de septiembre se llevará a cabo la cuarta Expo Conferencia de Reciclaje en Guatemala, organizada por la comisión Guatemalteca de Plástico –COGUAPLAST–, adscrita a la Asociación Guatemalteca de Exportadores –AGEXPORT. Se la recomiendo. Cada día hay más empresas en Guatemala que reciclan de todo y lo hacen precisamente porque les resulta rentable, lo cual no quiere decir que también quieran un país con un ambiente más sano, limpio y hermoso. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día jueves 23 de agosto 2012.