¿Competitividad global?

Estuardo Zapeta
Avanzamos una posición, pero en realidad retrocedimos. En Seguridad seguimos siendo muy costosos... y peligrosos. Las mafias siguen gobernando, y no confiamos en los políticos, ni lo haremos, menos con estas chorchas. Somos el país menos competitivo en Seguridad. Estamos en el número 144 de 144 medidos. Sólo porque no había 145 diría el sarcástico, no ranqueamos en esa posición. Estamos jodidos “todos ustedes”, digo en la radio. Sí, así es, estamos jodidos, los números lo dicen. Según el Foro Económico Mundial, “la competitividad es el conjunto de factores, políticas e instituciones que determinan el nivel de productividad en un país”. Y así nos miden a nosotros y todo el mundo. Panamá ha hecho bien las cosas, y las sigue haciendo mejor. Perú, un punto excelente de comparación, también está haciendo bien las cosas y va pa´rriba. Así también el clásico Chile. Y Costa Rica avanzó cuatro posiciones, Panamá nueve. ¿Y nosotros? Mire pues: de 144 países medidos esta es nuestra posición en algunos de los parámetros medidos. En Costos Empresariales Asociados al Crimen y la Violencia estamos en posición 144; en Costos por el Crimen Organizado estamos en 143 de 144; en Confianza en la Policía Nacional Civil 137 de 144 (léase, NO confiamos en la PNC); en Calidad de la Educación en Ciencias y Matemáticas estamos en 137 de 144; en Calidad de la Educación Primaria estamos en 136 de 144... y no sigo porque me entra la depre. Mi punto aquí: no tenemos metas de mejorar en ciertos indicadores estratégicos, entonces nos pela dónde estamos. No peleamos por un cambio en el sistema de Justicia, ni vemos un mejoramiento en el sistema de Seguridad —como resultado de que creemos que la Seguridad es un resultado de la Justicia, y lo cual es equivocado, ya que la Seguridad es resultado de la Justicia. O sea pues... no sabemos a dónde vamos y cualquier, cualquier camioneta nos lleva, pero en esa camioneta nos van a asaltar, el chofer es un rufián, y el brocha es miembro de una peligrosa mara que violará a todas las mujeres de mi ficticio bus. Pero el bus, ese metafórico, está mal, está viejo, es gastón, y se le pinchó una llanta, la cual debemos cambiar con el bus en movimiento: ese es el reto que tenemos en Guatemala. Los políticos no harán ese cambio. De veras, ellas y ellos no, ya que la política es aquí sólo un gran juego de intereses. Costos Asociados al Terrorismo estamos en 123 de 144, y en Confianza del Público en los Políticos estamos en 122 de 144, y así podría seguir hasta hundirme en la desolación de vivir aquí. ¿Alguna esperanza? Sí. Mire pues: en Suscripción de Teléfonos Móviles estamos en 23 de 144; en Solvencia Bancaria también estamos en 23 de 144. Algunas cosas se están haciendo bien, y de nuestra Ley de Telecomunicaciones, una de las mejores del mundo, debemos aprehender (con “h”) para esos parámetros en los que vamos del mal en peor. Este el índice de nuestra realidad. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día martes 12 de septiembre 2012.